ZP, Rajoy, Sánchez: ¿quién ha escrito las mejores memorias? (I) Pedro Sánchez

ZP, Rajoy, Sánchez: ¿quién ha escrito las mejores memorias? (I) Pedro Sánchez

El título de esta publicación es algo engañoso, por dos razones. Primero, porque lo de mejor y peor es, cuanto menos, subjetivo. De hecho, esto va a ir de qué memorias me han gustado más, y cada cual tiene sus propios criterios. Segundo, porque no sé si debería hablar de mejores memorias… o de peores.

En cualquier caso, ha ido éste un ejercicio interesante. En esta serie de tres posts daré mi punto de vista acerca de las memorias de los tres últimos presidentes del gobierno: José Luís Rodríguez Zapatero, Marian Rajoy, y Pedro Sánchez. Cada una de estas narraciones tiene un objetivo propio, una agenda clara, y es decisión del lector o lectora decidir si cumplen con idoneidad la tarea que les ha sido encomendada. Lo hacen, eso sí, con distintos niveles de humor, coherencia, y fluidez.

Pero bueno, no quiero avanzar nada más. Esto lo vais a descubrir entre hoy y el jueves…

¡Allá vamos!

El bronce es para… Pedro Sánchez y su Manual de Resistencia (2019)

El de Sánchez es un caso bien curioso. Aunque supongo que se puede calificar este libro como de memorias, es poco común leer una publicación de este tipo cuando su autor sigue en el ejercicio de la presidencia del gobierno.

Y es en esa rareza donde debemos encajar este libro. El hilo argumental de Manual de resistencia no persigue, en mi opinión, otro objetivo que el de construir un relato alrededor de la persona de Sánchez, no tanto para ensalzar su obra de gobierno o contextualizar las decisiones de su ejecutivo (como sí es el caso de ZP y Rajoy), sino para justificar su electividad como presidente. Algo sí intentó hacer ya Juan Campmany con su libro Efecto ZP, publicado en 2005 como una contraofensiva a los ataques de la derecha, que acusaban a Zapatero de haber llegado al poder de forma ilegítima. Iguales ataques le propinan los conservadores a Sánchez hoy.

Dicho esto, lo primero que es relevante resaltar es que cuando leí que la derecha mediática se mofaba del libro de Sánchez por relatar que su primera decisión al mudarse a Moncloa fue “renovar el colchón de la cama de matrimonio”, pensé que tal vez intentaran ocultar apuntes más sugerentes del libro. Craso error. Terminé el libro convencido de que eligieron esa frase porque era de lo más interesante de la narración. Habréis deducido, pues, que el libro no está enmarcado en mi Wall of Fame.

A pesar de que, según ella mismo afirmó, el libro lo escribió Irene Lozano, el estilo es en todo momento infantil. Algunos pasajes del manuscrito, como cuando habla de un mitin suyo como de un concierto de rock, no encajan bien con el nivel de reflexión que uno esperaría de un presidente del gobierno.

A lo largo de la narración, Sánchez se presenta como un outsider, un renovador que se enfrenta a las élites del PSOE y también a las mediáticas para cambiar un partido caduco, desconectado de la realidad. Explica como, especialmente tras las europeas de 2014 en que Podemos dio la sorpresa, el PSOE no consigue reconectar con la ciudadanía hasta que él gana las primaras por segunda vez.

Refiriéndose a la prensa, describe que la periodística es una élite temerosa del cambio, que defiende un statu quo que no existe. También tiene críticas para los empresarios, de los que afirma que me decían siempre que estaban muy preocupados… han perdido la conexión con la gente… tratan de analizar con anteojos anticuados una realidad distinta.

También sufre Sánchez las consecuencias de escribir una memoria durante el ejercicio de su mandato. Se queja de que le acusen falsamente de buscar pactos con los nacionalistas e independentistas, cuando para nada pretende apoyar su mayoría parlamentaria en ellos. Ni se le pasa por la cabeza, dice. Las tornas cambiaron cuando a inicios de 2020 necesitó la abstención de ERC para la investidura, que negoció hasta el último momento a caballo entre Madrid y Barcelona.

Muy a mi pesar, no puedo recomendar la lectura de las memorias del actual presidente del gobierno. Solo las recomendaría para aquellos interesados en los detalles de la gestión de la moción de censura, que describe con pelos y señales, y entraña un cierto interés politológico. Y también, supongo, para aquellos que quieran ver las contradicciones entre lo dicho (o escrito) y lo ejecutado, pues entre el Sánchez de las memorias y el Sánchez construido según el rumbo de los acontecimientos, se puede decir que hay un trecho.

Sánchez is water, my friend.

Lee la opinión de @dominguezireig sobre las memorias de Pedro Sánchez

¿Te ha gustado? ¡Suscríbete! Nada de spam, solo mis últimos escritos.